INTERPRETANDO
Interpretaciones individuales de los miembros del grupo: María, Cristina y Estel.
ESTEL:
Pensar en la muerte siempre me ha
traído sentimientos negativos como: tristeza, dolor y rabia, por las
experiencias que he pasado de perder a seres queridos, las películas
terroríficas y por la incertidumbre de no saber lo que hay más allá después de
morir.
Pero
en cuanto vi la obra de Simemberg, ésta me transmitió un conjunto de
sentimientos positivos que nunca antes pensé que se podían relacionar con la
muerte. En un primer momento, me lo tomé con humor porque me parecía
surrealista ver cómo unas calaveras que siempre se han visto como un símbolo de
terror, podían representarse de esta manera tan tierna, regando, cuidando y
abrazando flores en un jardín. Después de pasarme unos minutos mirando la
imagen, sin antes haber leído ninguna información, intenté interpretar lo que el
artista quería transmitir, que se asimila a lo que yo entendí visualizando la
obra.
Percibí
la muerte de una forma opuesta a la que la sociedad tiene, en la obra se ve
claramente la muerte desde una bonita perspectiva. Entonces entendí que no hay
que temer a la muerte y que quizá no es tan mala como pensamos, (esto también
puede ser en consecuencia a lo que nos han hecho creer en las películas de
miedo), sino que se puede ver la muerte como cualquier otro proceso de la vida
que hay que afrontarla de una manera más alegre y tranquila.
MARIA:
El tema de
la muerte es un concepto que me genera ansiedad, pánico, tristeza y temor
inexplicable. Creo que siento estas emociones por varias razones: experiencias
pasadas de pérdidas o situaciones al borde la muerte, no saber cómo y cuándo me
encontraré con pérdidas…
Mayoritariamente,
cuando nos hacen imaginarnos en la muerte, nos vienen a la cabeza malos
pensamientos, un sitio negativo y terrorífico; al menos en mi caso. Creo que
tenemos esta concepción porque desde pequeños, las películas, los cuentos, la
familia… nos hace interpretar la muerte como algo triste, que genera rabia…. Y
que en muchos casos ni se trata, ni se habla, porque se ve como un tema duro y
complicado de tratar.
La
primera vez que vi esta obra no la entendí mucho, porque veía que era lo
contraria a lo que siempre nos habían enseñado, que era la muerte o que trataba
sobre la muerte. Por lo que estuve durante unos días observando el cuadro, para
intentar entenderlo y ver porque tenía el nombre que tenía. Hasta que imagine
que este cuadro lo que pretende es mostrar la muerte y el mundo posterior, como
algo más positivo, divertido y alegre. Por el hecho que podemos verlo como un
jardín, lleno de flores, donde los esqueletos cuidan la tierra con amor, ya que
vemos como abrazan y tratan con cuidado las plantas.
Para
acabar, y relacionado con lo anterior, este cuadro me pareció muy interesante y
diferente porque muestra la muerte como un mundo alegre y por el cual no hay
que tenerle miedo, porque se ve un sitio muy tranquilo, donde hay paz, y donde
parece que la gente no sufre.
CRISTINA:
Hace tres
días perdí a una de las personas más importantes de mi vida a causa de una
enfermedad que le hizo marcharse en cuestión de tres meses.
He perdido
gente querida durante mi vida y creo que cada muerte es muy diferente, así como
su proceso de duelo. La muerte es incertidumbre, dolor, liberación, pena y
muchos otros sentimientos y estados de ánimo. En general, nadie comprende la
muerte como algo positivo ya que la pérdida de alguien querido suele ser dura,
triste e incierta ya que no sabemos dónde va y cómo está esa persona. Este
cuadro no me transmite felicidad ni mucho menos, yo lo definiría como
seguridad, calma, rutina. Ver a los esqueletos haciendo algo rutinario cómo es
cuidar de un jardín me hace sentir que las personas que se van están tan bien
que pueden seguir haciendo el día a día sin ningún tipo de sufrimiento.
En la obra
aparecen dos esqueletos de frente y uno de espaldas, y para mí, simbolizan las
personas que ya no están entre nosotros, nuestros seres queridos.
Las plantas
que están en el cuadro están vivas y para mí simbolizan a las personas, a la
familia.
Los
esqueletos están regando las plantas, es decir, alimentándolas, cuidándolas y
manteniéndolas vivas.
Yo concibo
“El jardín de la muerte” como una escena donde las personas que ya no están
entre nosotros nos siguen cuidando, dando energía para seguir adelante, vivir y
afrontar el día a día.
Comentarios
Publicar un comentario